diciembre 23, 2008

La cara del bolero

"La cara del bolero", FFRC. Día de los muertos. Naolinco, México, noviembre de 2008.


Se hacen decenas de selecciones de fin de año. Esta es la mía. Y yo que me dedico a escribir ahora elijo la fotografía. No hay mucho que comentar sobre cómo capté este instante. Tuve suerte. La pregunta que grita es: ¿qué está ocurriendo en el cerebro de esta pequeña niña? ¡Oh, ...!

Si tuviera la gracia de vivir otra vida me gustaría que sea la de un disparador de imágenes. Aunque me tomaría un tiempo dejar de lado la espeleología.

diciembre 16, 2008

Quiero ser Santa



Me han propuesto buscar a Santa Claus. He aceptado de inmediato la misión. Porque desde hace unos años manejo el discurso de que a mí sí me gusta la Navidad. Se me ocurrió un día cualquiera cuando me di cuenta que eran muchos los que hablaban pestes de ella. No queriendo subirme a ese coche sin más ni más y viéndome más cómodo en el diverso grupo de personas que estiman la Navidad, allí me fui. Atiendo y animo las alegrías del pueblo. ¿Pero de qué hablan estos injuriosos grinchs? No lo sé. Creo que tienen una lista enormes de malestares y quejas. Se me ocurre una, aunque, otra vez, no sé si provenga de sus reclamos: la idea de un Santa Claus falso.

El día que supe que Santa y Rodolfo se andaban en mentiras con lo del trineo volador, mi tío Manuel estaba cerca de mi cama. Supongo que en esos años de niño encontré regalos junto a mi almohada la mañana del 25 de diciembre de alguna manera mágica. Sin embargo ese amanecer lo descubrí a él dejando un Volkswagen amarillo. Mis ojos se abrieron y él estaba ahí con su nariz enorme en un resuello ahogado, tratando que sus manos fuertes no fueran a romper el encanto de mi sueño. No recuerdo decepcionarme. Un traje distinto pero la misma idea.

¡Lo he encontrado! Tiene su propia casa en un centro comercial. Ha sido el Santa Claus de Coca Cola. Le tomo fotos con una mano y con la otra sostengo la grabadora de voz. Una niña, de tantas infantiles almas, le toca la parte posterior del traje. Él no lo advierte. Yo que estoy con la cámara en la mano y enfocando la acción, le pongo al tanto, justo en el momento que ella se aleja pensando que él no quiere hablarle. Santa la llama con sus guantes blancos. Ella corre y se le echa encima con un fuerte abrazo. Le dice unas palabras que no alcanzo oír. Ella está tan feliz que luego le comento a Santa que su labor es como la de un dios. No se lo digo pero me siento una especie de serafín por haberlo advertido de la criatura que solicitaba su atención. Y yo soy el reno, el duende... el trineo de madera.

Una vez más: la Navidad ha triunfado. Cientos de voces se alzan en diatribas acaloradas y yo les muestro los dientes.

diciembre 07, 2008

Influencia y prejuicio




Me estaban cayendo unas gotas por la ventana abierta del asiento delantero del auto. Estaba pensando en si me molestaban lo suficiente o no. Quizás trataba de recordar esa palabra que no debía utilizar nunca al escribir porque muchos lo hacen, y cuando así sucede lo mejor es evitarlas y buscarse otras nuevas. Estaba cantando "Avísame" de Alejandro Fernández que también le gusta al colombiano que nos acompaña. El auto avanza rasgando el viento y estrellando los diminutos globos desnudos del agua que se precipita.

Es la segunda vez que me encuentro con el colombiano que me ha caído tan bien. Su manera de hablar se me ha pegado. Sobre todo cuando tengo que alzar la voz, las palabras tienen ese acento "que ni la hijoeputa" y parece que así suenan mejor. Analizo: cómo es que mi ritmo al hablar no se ha visto mellado por el acento mexicano en meses, y en tan sólo una par de horas siento mi entonación trastabillar porque, está dicho, uno se esfuerza por contagiar y no ser contagiado. Parir y no ser parido. Por cierto, esto último es una razonamiento altamente mexicano. ¿Qué ocurrió? Razón posible: leo a Fernando Vallejo. Fui a la Feria del Libro de Lima para verlo. Él no se apareció. Trauma. Mismo hilo: veo "La virgen de los sicarios" de Barbet Schroeder, la escena en la cantina, con dos waros, "Senderito de amor" de Pedro Infante en la máquina de música por mil pesos colombianos -"qué devaluación hijoeputa"- y una de las frases más poéticas que haya oído en el cine y que no pienso comentar ahora, miro la escena varias veces, la película también, pero distingo detalles distintos en cada rew/pause, como las personas que beben fuera de la cantina, la cámara y el barrido que abraza a Fernando desde atrás... me prometo algún día estar en Medallo y pedir dos waros, mientras Senderito de amor, senderito del alma... Anhelo. Hilo primo: el colombiano es gracioso, simpático, le gusta bailar, cantar, cuenta chistes, y, oh gloria, es de esos de beber mucho, hasta al amanecer dice, y este día, que fue el que estuvimos platicando por primera vez, se sentó debajo de un cuadro que tiene sólo unos pies en un aparente abismo remolino, todo manchado. "¿Ya viste lo que tienes detrás tuyo?", le digo, él y todos los demás en la mesa voltean y se echan a reír porque el comentario estaba en contexto oportuno, aunque a mí no me pareció tan gracioso.

"¿Ya llegamos?", pregunta el colombiano y ella le dice una vez más que no. A mí también, que voy detrás, se me hace lejos todo el camino recorrido. Seguimos cantando. Le pido a ella que cierre la ventana, que me cae la lluvia.

¿Llegamos?, pregunta una vez más. Le cuento al colombiano que he revisado un reporte de la Universidad de Michigan publicado este año sobre los países más felices del mundo. Él me habla sobre el IDH y Ginebra. Ajá, le apunto, ¿sabes cuáles son los países más felices del planeta? Primer lugar, Dinamarca, segundo lugar ¡Puerto Rico!, y ¿quién crees que está en el tercer lugar?... ¿Ah? El colombiano sonríe y dice "Colombia". Jajaja ¡Sí! Luego comentamos las razones, bla, bla, bla... ¿Llegamos? Ahora sí.

Una virgen se nos viene encima. El pueblo está de fiesta. El tráfico detenido. Le digo a él que se imagine que todos vienen a recibirlo. Afuera es cierto. La procesión está justo en frente del auto donde viajamos. La virgen con los brazos abiertos se balancea, elevada por los hombros de todos estos señores que no logro distinguir por la oscuridad de la noche; la virgen se nos viene, da justo la vuelta a la esquina, para no echársenos a besos. El colombiano disfruta el espectáculo, detenido en la imagen que le he planteado. No lo imaginé así en ese momento. Pero ahora tiene mucho sentido. No entiendo cómo es que él llega a un lugar tan rústico. Si su carácter fuera el de un flemático devoto o al menos el de un carismático cristiano, no lo sé, pero él me parece tan alejado de este mundo de calles angostas y empedradas. Será que lo conozco tan poco. Oh, prejuicio maldito que llenas mis ojos de abundantes espejismos. Viene a realizar un trabajo de ayuda social; y la virgen, a quien tanto yo quiero, la virgen, lo recibe con petardos en el cielo y ese gesto cariñoso.

Pienso. Pienso mucho. Ya me he terminado el pan.

diciembre 02, 2008

"No lo sé"



-¿Por qué te gusta Marlboro Wides?
-No lo sé...

Creo que ella difícilmente lo entendería. Muy pocos lo hacen. ¿Qué tendría que hacer yo? Si cuando digo que me gustan los cementerios la gente se espanta. Agrego que me gusta lo artístico de ellos. Silencio. ¿Se figuran que estoy loco?

Cuando alguien dice "no sé" demuestra gran sabiduría, porque no lanza respuestas como quien manotea moscas. Esa prudencia es digna de espíritus reflexivos. Luego del "no sé" el cerebro maravilloso de esta persona busca ideas, sensaciones e hilvana posibles teorías. La exposición fresca de esas palabras se asemeja al espectáculo del nacimiento de los seres vivos, especialmente a aquellos que se develan en armonía con un haz de luz.

Sucedió con uno de los mejores profesores que he tenido en la universidad: Luis Jochamowitz. No pretendo extenderme en hablar sobre él; pero cuando expuse esto que he puesto a consideración, y como alegato en su defensa, ante un tribunal de estúpidos estudiantes de periodismo, obtuve risas y comentarios cobardes a media voz. No debería culparlos. Quizás yo también lo habría hecho al ser mi propio espectador. ¡Alguien que habla con pasión!

Es curioso -no lo había planeado así- que este texto incluya el humo de los cigarrillos. Me gusta el sonido que hace la cajetilla al abrirla y al cerrarla. Me gusta que sea gris...
Por eso digo que ella difícilmente lo entendería... aunque ya que pongo esta frase por segunda vez caigo en la cuenta de mi error. Quizás sólo ella lo entendería. Cuando dijo "no sé" yo había concentrado mi vida en su respuesta. Los puntos suspensivos después de estas dos palabras es un espectáculo que me reservo.

noviembre 21, 2008

La pulsión de una ciudad



Un día después, a diferencia de los que precedieron al hecho, llovió. Así estuvo durante horas adormeciendo la exaltación colectiva con su goteo lento pero inacabable. Los pájaros durmieron hasta tarde, porque luego de la conmoción del día anterior y del murmullo de las familias que no dejaban de comentar el suceso frente a los televisores y noticieros López-Doriga, de la hermana que mostraba las fotos del desfile del 20 de noviembre, del perro quejumbroso al que olvidaron sacar a pasear y de la pregunta trágica "¿y si hubiera explotado?", a ellos, los emplumados, se les chamuscaría el canto. Todo volvió a ser igual. Molestaba el campanear de la iglesia. Sólo la voz de un hombre era la esperada esa mañana posterior al hecho. Entonces, cuando la oyeron, corrieron a las puertas, sacaron los pesos y compraron el diario. Tenían que enterarse, repasar lo ocurrido el día que la ciudad colapsó.

"-Ha tenido que ser un accidente bien grave. Ve, mira este trailer, éste no tiene que andar por acá. Todos éstos van por la autopista. Son de carga pesada. Mira los autobuses. Éste no es su camino. Ha tenido que ser bien grande la cosa. No, y más temprano estaba peor. Las señoritas se desesperaban por llegar a su trabajo. Si de por sí la ciudad no tiene muchas vías, con todo esto nos fuimos a la chingada. Ve, mira éste otro, éste no tiene que andar por acá. Éste no es su camino, ve..."

-¿Eso fue lo que te dijo?
-Sí. No dejaba de repetir "éste no tiene que andar por acá".
-¿Andar?
-...
-¿Y tanto por un trailer caído?
-Un trailer lleno con 30 mil litros de turbosina. Si hubiera explotado, imagínate lo que pasaba. Dicen que esos se activan con un motor de auto encendido, con cualquier cosa que esté cerca.
-¿Dónde leíste eso?
-En el diario.
-¿Apoco lo pudiste comprar? Si ya no había...
-Lo vi en internet.

¿A quién no le gusta algo distinto en la vida? No siempre se puede comer frijoles. Para quien no acostumbra revisar primero la sección de policiales en la prensa, el verse inmerso en una posible tragedia local, lo hace partícipe de una pulsión de muerte colectiva. Los asiduos a este tipo de información estaban servidos y a sus anchas. Esta vez el accidente pasó a primera plana. Y nadie podía perderse las incidencias del hecho que trajo abajo a toda la ciudad. Un día después del desastre, el diario se vendió como pan caliente. Se hizo la edición de colección.


Foto: Un tebeo con otro nombre.

noviembre 17, 2008

"¿La mato?"


Saludo al señor que suele prepararme unas calientes tortas de jamón. Pero extrañamente ni me ve. Soy muy detallista con ese tipo de situaciones así que lo sigo con la mirada, pero parece estar desorbitado mirando una servilleta. Me siento al fondo. Una mujer de mandil blanco me atiende. De pronto él alza la voz y se levanta de golpe de su asiento para perseguir a la que imagino su nieta. Grita como nunca antes le había oído. Se saca la correa y amenaza a la niña. Ella se echa a llorar. "Cállese", le ruge él, pero le sigue mostrando la correa y la niña llora más fuerte.

No es difícil advertirlo. Está ebrio. Siguen con ese "juego". La mamá de la niña no se queja. No dice nada. En la tele Cantinflas. Me concentro en la torta. Le doy mordidas. Pero otra vez pasan cerca de mi mesa con su "juego". Esta vez la niña ríe. Él se ha guardado la correa y estira los brazos como un oso tonto. Se ve gracioso. En verdad es simpático. Así que dejo la torta para prestar más atención. La niña está alegre aunque no se le han borrado las lágrimas, que se evaporan de a pocos o terminan de caer por los estiramientos de su rostro.

Se abraza a mamá que prepara más tortas. Ella le dice que se vaya. El oso tonto apoya: "¡Déjala!". La niña no obedece. Él la arranca de su madre. Ella vuelve a llorar.

He terminado mi torta. El oso alcoholizado se pone entre la madre y la niña. La pequeña se queja. Entonces a este osito lindo se le ocurre una bromita. Vuelve a sacarse la correa por quinta vez desde que estoy aquí por tortas. Se va contra la madre y le hace un nudo al cuello. Mira a la niña que está a más de un metro debajo de sus ojos y le grita:

"¿La mato?"

La niña explota en llanto y ruega que no lo haga.

Busco a la madre. Ella no voltea, no dice nada. El oso se ríe. Para detener la escena, "el juego", le pido la cuenta. Esta vez sí se detiene en mis ojos. Se pone la correa y saca la cuenta de lo que le debo.

noviembre 16, 2008

Un ex lector de Perú 21



¿Qué le ha pasado a Perú.21?, ¿qué le pasa a Perú?

No debo ser el único. Muchos deben sorprenderse como yo, al punto de la risa y la sorpresa indignada, al leer sus páginas de la edición de hoy, domingo. Ayer, el día en que ya no apareció el Director del diario, crítico recurrente del gobierno CORRUPTO de Alan García, la portada ya era de vergüenza. ¿Sí la vieron? Algo así: "Baja la gasolina, gracias a las medidas del Gobierno". No sé si lo leí mal pero le faltó un "¡bravo y hip hip urra por Alan!" o quizás sí estaba ahí, no perdí el tiempo en leer todas sus páginas.

Hoy la portada: Mulder "choca con Simon". Foto amplia de los caninos gestos de Mauricio. El rostro severo e implacable. Esa portada don Mulder la tiene que coleccionar. Yo creo que la pondrá pegada en la pared de su oficina en un marco dorado, algo apropiado.

Sigamos leyendo titulares del diario:



-"Rómulo León no quiere que lo imiten como rata". Bien, o sea, ahora vemos por donde va la nueva línea editorial del diario. No sólo es el estrenado portavoz del gobierno, sino que también se convertirá en el difusor de las querencias y exigencias del CORRUPTO Rómulo León. ¿O estamos hablando del mismo trabajo?

Ah, pero qué tendencioso es usted. ¿Por qué no revisa los interiores del diario? Ok. Vamos.

-"Sube la aprobación presidencial". Ah vaya. Eso le debe alegrar mucho al Presidente. La nota agrega que quizás esto se deba a la "posición firme que él ha tenido frente a los petroaudios". Qué buen terciopelo la que se maneja esa franela.

-"Dicen que salud de Fujimori desmejora". Uhm, pobrecito. ¿Habría que indultarlo, no? Alan, no seas severo con este anciano y demuestra tu buen corazón.

-"Apoyarán a las regiones". ¡Eso! ¡Vamos, carajo!, que a este gobierno no lo para nadie. Ni menos una tira de mentirosos blogeros y periodistas sarnosos que les gusta desestabilizar al país con información y seguimiento a la CORRUPCIÓN. Pero si eso no importa. Lo que vale y cuenta es que el aprista y Presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén, anuncie que se va a destinar un dinerito del presupuesto a las regiones para su desarrollo. ¡Bravo!

La prensa tiene cada vez mayor descrédito. Acaban de asesinar a Perú.21. Yo sugiero que ya nadie compre ese diario. Es una burla que ayer ni siquiera hayan tenido, un poquito, la astucia de enmascarar su nueva línea editorial de apoyo al gobierno. Si antes ese diario le metía palos, ahora, con una premura de cuadrada militar, le endilgan alabanzas y mimitos. Qué porquería.

Algo curioso. Siguen publicando a Heduardo, y él sigue ahí dándoles finos pellizcos. El de hoy fue con turbo y voltereta incluida. Magistral. Lo resume todo:




"Gracias Rómulo León por permitirnos saber quién es quién en el periodismo nacional"


"Gracias Rómulo León por descubrirnos que la libertad de expresión sólo es una ficción"


"Gracias Rómulo León por recordarnos que poderoso caballero es don dinero"


"Que Dios os premie porque éste sí es un verdadero servicio a la nación"


Amén. Que le den la Orden "El Sol del Perú" en el grado de Gran Cruz.

Yo regresaba, ya de noche -en los burros, esos buses blancos enormes Daewoo-, de mis clases de periodismo en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Una figura femenina a un costado de la pista repartía algo. Estiré mi brazo para no perderme el regalo. Estaba decidido a tener un ejemplar porque, a medida que la Daewoo se acercaba a la figura de curvas, noté que se trataba de un diario, o algo escrito en varias páginas en formato tabloide. No podía perderlo. Tenía que saber qué decía ahí. Se llamaba Perú.21. Y tenía el sello de CORTESIA. Lo estaban regalando. Era un nuevo diario y esa su edición cero. Luego, también en la Universidad, en mi clase de Redacción con Carlo Trivelli, nos entregaron copias de diarios. Se trataba de identificar cómo se escribe correctamente una columna. Había muchos ejemplos de cómo no hacerlo. Dentro de lo correcto estaba la firma de Augusto Álvarez Rodrich.

Perú apesta. Lo siento hasta aquí, a miles de kilómetros, y no me perturba el olor de otras rarencias. Esos señorones que se han estado cargando en peso al país, con sus mentiras y sus sucias jugadas, no piensan amedrentarse por algunos ciudadanos. Harán de todo por seguir dirigiendo, controlando, ordenando, fiscalizando y haciendo de la "faena" un sustantivo que significa inexorablemente: el trabajo diario de ganar más dinero a cuestas de un país de mierda, de gente bruta y voluntades arrodilladas. Un faenón.

Eso creen.

¿Qué poder tiene la gente que no lo acepta?

Casi no escribo en el blog porque he visto que otros lo hacen muy bien. Su labor es de mayor importancia. Allí blogs como el del señor Alejandro Godoy. Hay que seguir hablando. Protestar. No aceptar la mano sucia que templa al bosque furioso.