agosto 05, 2009

Honduras, es por la democracia (I)


Manuel Zelaya Rosales tiene que mantener la tensión mundial sobre el golpe de estado a Honduras*. Y es por eso que ha llamado a sus compatriotas en más de una ocasión "al derecho ciudadano" de la insurrección. En su visita a México, invitado por Felipe Calderón, matizó su pedido: un movimiento de resistencia pacífico, ha dicho. Hoy ha sido oído por grupos de hondureños, como algunos estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), que realizaban una protesta en la puerta de ese centro de estudios, haciendo bloqueos, y que fueron reprendidos por policías, donde la misma rectora de la universidad, Julieta Castellanos, fue agredida, según reportan agencias de noticias. Lo anterior a esto es ya conocido: toques de queda, violación a la libertad de expresión, enfrentamientos y heridos.

En entrevista con Carmen Aristegui, en CNN, Zelaya dice que si Estados Unidos aprieta, el golpe no dura más de cinco minutos. ¿La solución a esto pasa porque Estados Unidos sea más firme?, le pregunta la periodista. Zelaya afirma que la administración de Obama podría hacer más, pero que la salida está en la misma resistencia del pueblo hondureño.

Días atrás Manuel Zelaya caminaba a paso lento en la frontera de Honduras con Nicaragua, rodeado por sus seguidores, empujado por aquéllos que lo quieren en el poder otra vez. La prensa de todas partes del mundo estaba ahí, reportando lo que podía ser el regreso de un presidente constitucionalmente elegido y sacado a las bravuconadas por un grupo de líderes políticos hondureños que construyeron un gobierno de facto. Pero ahí estaba Zelaya, con sombrero de vaquero, paso a paso, cada vez más cerca de su país. Las cámaras se peleaban por la mejor posición. Los reporteros se acomodaban a los empujones. CNN tenía que utilizar la transmisión de Telesur, a pesar de que ellos tenían a un enviado en la zona, pero éste había sido puesto por la turba fuera de la acción. Más agitación. ¡Zelaya, ya casi! Y el presidente que ya no es presidente en todas sus funciones, pero que por consenso internacional vamos a seguir llamándolo así, como corresponde, levanta las cadenas que lo separan de su tierra. Un paso más. ¡Y ya! ¡Bravo! Los que le rodean explotan en aclamaciones. Zelaya había regresado a Honduras... Luego lo abandonaría otra vez.

Este gesto no gustó a la comunidad internacional: no hay las condiciones de un regreso pacífico, dijeron. Excepto, quizás, al enfurecido gobierno venezolano que grita por mayor firmeza (que llama despectivamente 'Goriletti' al presidente hondureño autoimpuesto, Micheletti. Algo que es un poco gracioso, viniendo de quién ha mostrado despotismo y represión para los que no se alinean a su pensamiento, que no se condice en nada con prácticas democráticas, y que se parece más al imperio de un primate que se hace obedecer a los golpes. Chávez insultando a Micheletti. Mmm).

Los golpistas quieren soportarlo todo hasta las próximas elecciones de noviembre en el país centroamericano. Zelaya no tiene -lo sabe muy bien- que dejar al foco de la noticia desviarse de Tegucigalpa. Es por ello que la invitación, y recepción con honores de presidente en México, le viene bien a sus planes. De vez en cuando lanza la siguiente advertencia: Ojo, con dejar que los golpistas se salgan con la suya. Esto puede estar pasando ahora en Honduras; pero si lo permitimos, pronto, será otro país de Latinoamérica.

Precisiones de por medio, los países saben que no se trata de una cruzada por Zelaya -que ahora se ha vuelto famoso, y que en el futuro, piensa él mientras duerme, al final todo esto le vino bien y se ganará seguramente con algún puesto en un organismo internacional, si no, para qué, no hay mal que por bien no venga-, es una lucha por la tan bendita palabra, alzada en miles de discursos, invocada con firmeza y ligereza, con principio y con falsedad. Con justa causa o sin ella, pervertida por la oportunidad. Es democracia.

Es por la democracia...

*Un indiscutible golpe de estado. Lo sacan fuerzas militares de su casa en piyama y a balazos, lo ponen en un avión y lo botan del país. ¿Cómo se llama eso? Dicen que Zelaya ya venía quebrantando la ley, haciendo caso omiso a las decisiones de otros poderes del estado; de acuerdo con ello, se le debió juzgar, pero nada justifica que se lo haya despojado de esa manera, fuera del mismo respeto a las leyes. ¿Es una sucesión legal? ¿En qué parte de la constitución hondureña dice que si el presidente incumple la ley se le saca a patadas? Inadmisible.


Fotos extraídas de Elpais.com y taringa.net

2 comentarios:

Yey dijo...

Por la democracia!!!
Por el honor!!!
Por el Pueblo!!!

Mi querido Fredy no puedo opinar tan ampliamente porque este tipo de temas no es mi fuerte y luego de un rato nada más termino enojándome por todo lo que creo injusto!!! Así que sólo puedo decirte que me gusto lo que acabo de leer!!!

Un gran beso y nos vemos hasta el martes, porque lunes descando... y prometo cuidar muy bien de tu lapicero estrella...

Fredy Fernando dijo...

Querida Yey, tienes razón: con todo lo que pasa en el mundo uno termina enojándose por lo que considera injusto. Pero, sabes, como hay tragedia, también hay algo de comedia en en la realidad política-social: yo aveces me sorprendo a mí mismo cuando sigo una noticia, porque me empiezo a reir mucho, a las carcajadas. Así que también se me hace divertido. En fin...
Espero que descanses. No te preocupes por el lapicero, sé que está contigo.