marzo 27, 2008

Un testimonio ligero


Me he desconectado un poco de la realidad nacional. Dicen que todo está subiendo en los mercados. Si no suben los cigarrillos no me estoy enterando de ello. Pero la gente está hablando de inflación y recuerdan el gobierno pasado de Alan García y sus desatinadas medidas económicas y populistas. ¿Qué pasa? Ahora están entregando alimentos subsidiados, ¿es lo mejor? El presidente se explica a través de RPP, parece tenerlo muy claro y está sereno, nada de alarmas. Dice que comparado con otros países, vaya, no estamos tan mal: por qué no les echan un ojo a la inflación de Chile o Venezuela. Seguimos creciendo económicamente como nadie, dice Alan, ¡seremos la China de América con más flow!


Los recuerdos
Cómo es que no puedo olvidar cuando me mandaban a hacer cola en Salamanca porque dijeron que una tienda estaba vendiendo arroz. Tendría cinco años y no sabía por qué estaba parado ahí, solo que debíamos conseguir arroz como sea. No me preocupaba mucho, solía cantar por esos días una canción que sonaba en las radios limeñas y que era mi tema del verano: "hace frío y estoy lejos de casa, hace tiempo que estoy sentado sobre esta piedra. Yo me pregunto para qué sirven las..." Buen tema mientras se forma una cola.

Es de mal pensados comparar escenarios tan distintos. Hoy la realidad es otra. Y en la radio ya no suenan esas melodías. Sé que el pan está caro, pero casi no lo como. Hace mucho que compro un cigarrillo por cuarenta céntimos. Tan mal no estamos, ¿o sí?

1 comentario:

Ignacio dijo...

El Perú, lamentablemente no tiene ni la infraestructura de Venezuela (por no hablar de Chile o México), ni el nivel de bienestar de Chile; reflejado en su alto índice de desarrollo humano, alto grado de confianza internacional y otra larga lista .
Crecer al 8% por tres, cuatro o diez años no significa mucho, si este crecimiento no va a acompañado de una importante inversión pública, en infraestructura, salud, y educación. El mercado no lo regula todo, y si lo hace deja a los más pobres del Perú (el 75% real que vive en la pobreza, no las cifras del gobierno), más pobres de lo que son.

Alan sigue igual de populista, la gente en el Perú se traga el tango de la victoria por unas cifras que poco dicen al pueblo más que promesas de un futuro brillante.

¿ Y las bases de ese futuro, dónde ah?

Porque yo no he visto desaparecer un solo pueblo joven; la gente sigue igual de racista y clasista, y los pobres siguen igual de pobres.
La gente alucina que por una tarjetita de grandes tiendas el progreso ya ha llegado. No pues, no es tan fácil.