agosto 02, 2007

I love The Simpsons

Y se estrenó la tan esperada película de Los Simpsons. Ya saben, hemos esperado 18 años por verla, aunque eso será para quienes la siguieron desde que inició, ¿quién dijo yo? Pues en mi caso no tanto; pero recuerdo que mi primera billetera era de Los Simpsons. Era de colores, tenía a toda la familia amarilla en un fondo morado. La usé un corto tiempo. Era un niño.

Pero vamos a la película. La gente se apuraba comprando canchita. Yo me compré además un pan con hot dog grande, más "bebida" para sentirme más homérico. La verdad la película no es la gran cosa: o sea, tenía muchas expectativas. Me he matado de la risa con muchos capítulos de Los Simpsons, pero en la película, unas varias veces, nada más. Homero tiene que hacerla de héroe luego de destruir, literalmente, Springfield. Lisa encuentra al amor de su vida. Y Bart, pues él, vamos, sale calato, eso es lo que más se ha promocionado. Bueno, no pasa mucho con él desde que la estrella, el gran personaje, el protagonista, thee best, of course, Homero, se roba el show. Él es lo máximo; y para explicar porqué hace falta un post futuro. La película termina cuando logramos entender que el egosimo es subyugado a través de una epifanía que nos hace cristalizar el meollo de la verdadera realización individual que se ve sólo aquilatada con la de la comunidad. (Jajaja). O sea, no dije nada. Para que la vean, pues, no more detalles.

Y si bien no nos da un dolor de barriga por las carcajadas, encontramos sí mucha ironía al máximo. No se puede dejar de comentar el valioso mensaje: O cuidamos el medio ambiente, o nos vamos al diablo, y ya saben lo feo que dicen que es el diablo. Hablando de ironías y paradojas: al salir de la sala del cine Planet de San Miguel, vi como muchos asnos habían arrojado su basura (cancha, cajas, plásticos y demás) al suelo. ¿No es lo más paradójico del mundo? Uno se dice: qué bestias estas personas. Y pasos más allá te ries un poco, y se te pasa. Pero ahora no: hay que ser muy gonorrea (como dicen en Colombia) para cometer tamaña salvajada. En fin...



Por último: para los verdaderos fans es inevitable dejar de tomarse una foto con la familia en muñecos tamaño humano que podemos encontrar en las salas de cine. Ya antes lo había visto. Estaba parado en el paradero de La Católica, en Universitaria, y de pronto se aparece toda la familia amarilla frente a mí. ¡Uao! Quedé helado, y maldije no tener una cámara en ese momento. No me faltaban ganas para subirme al carro publicitario (Publicidad BTL le llaman) y tomarme la gran picture.

Lo de la palabra epifanía no es por gusto. ¿La escucharon en la película? Dios, quiero preguntarte algo, ¿por qué vinimos al mundo? ¡Y no puedo esperar la respuesta! ¡No!

2 comentarios:

manuelpe dijo...

bueno fredy te dire q tambien soy hincha de los simpsons , aunque dejame decirte q estas ultimas temporadas, esta serie a perdido mucho de su originalidad y frescura , y como para joder la cosa aun mas los doblajes al español ( OJO español latino ) estan pal gato . preferia la voz del homero original . quiza por eso no fui al estreno de esta peli en actitud de protesta . OOUT...

Anónimo dijo...

FREDY me gustaria q publiques acerca de lo ocurrido durante el terremoto . estare atento a armonicaloca .