
El pan nuestro de cada día. Se sirve en la mesa caliente con mantequilla, queso, jamón o mermelada. No existe condenado a quien se le niegue un trozo de pan y algo de agua. ¿Quién no quiere una buena mordida de pan crocante y blando? Estoy seguro que ése es un gran gancho para Wong. Su pan es buenísimo. No existe otro supermercado con pan tan rico.
Ahora sabemos que Wong fue llevado en carrito por los chilenos de Cencosud. Personal de seguridad comenta en la puerta Wong de Dos de Mayo en San Isidro: "dicen que todo está peor, pero igual vienen". Sí pues, no se puede negar que otros supermercados no han sabido aún aprovechar el momento. No hay ningún cambio. Sólo he visto ese comercial de Plaza Vea con el mapa peruano como amargo en la copa de Pisco Sour y un cartel gigante de San Jorge en la fachada de su tienda con la siguiente frase "100% peruanos". Bueno, eso está bien, pero vamos ¡qué hay del servicio! No se trata sólo de publicidad. Hay que potenciar la marca ofreciendo calidad. Tienes a cientos de clientes esperando una razón valedera para mudarse a tu tienda.
Recomendaciones a Vivanda para quitar clientes a Wong
Voy a hablar de Vivanda para comparar supermercados similares. Y estas son mis recomendaciones para aprovechar la oportunidad:
1. El Pan. El pan es mucho importante, queridos chicos. ¿Qué producto necesitas todos los días infaliblemente en la mesa del hogar y ante el cual se reúne la familia? La gente se pregunta dónde está el mejor pan y ahí va y, claro, aprovecha y compra otras cosas; que ya le falta su aceite, que ya la última edición de una revista, que ya lo otro.
2. Amabilidad en el trato. "Buenos días, señor, en qué le puedo ayudar". La gente instala en su memoria momentos en los que se hayan sentido bien y ahí regresan. Una sonrisa nunca falla. Sin embargo en Vivanda (no todos) te atienden con indiferencia y sobriedad. ¿No dicen que el "buen trato" es el fuerte de Wong? Pues copien eso, qué esperan, ¿quién les ha dicho que la amabilidad es prerrogativa de una sola tienda?
3. Calidad. La comida en Vivanda es cara y mala. No pues. A ver, yo les voy a dar un dato muy bueno: los tamales en Wong son pésimos (como en todos los supermercados). Ahí pueden atacar. Consigan unos tamales que sean muy buenos, no importa si son muy caros: un buen tamal lo vale. El costo promedio es de tres soles y la verdad es que los tamales de barrio son mucho mejores. Otro ejemplo, ya que estoy dadivoso ¿Se acuerdan del choripán de Santa Isabel? ¡Ya pues!, ¿por qué lo abandonaron? Recuerdo colas por ese calientito y amostazado choripán.
4. Más vida. La verdad que Vivanda es muerto, quiero decir aburrido. Entiendo que su idea es un ambiente cálido, sus colores amarillos, verdes y sus luces enfocadas y tenues, ok. Pero no invitan bocaditos, no hay degustaciones, no hay música en vivo. Un pianista, por ejemplo -bueno, un órgano no está mal.
5. Variedad. Muchas veces he tenido que abandonar la tienda porque no encuentro lo que busco. ¿No han pensado en ampliar?
6. Libros y revistas. Pero cómo es posible que no vendan libros y revistas. ¿Han visto a esos niños en los pisos de Wong tirados en el suelo ojeando un libro? ¿Ah? ¿Quién está al lado?, la mamá, la mami, la que hace las compras de la casa pues. ¿Han visto esas mujeres leyendo ávidas las revistas de modas, salud y sociedad? ¿Han visto esos hombres leyendo revistas de surf, juegos, autos, etc? Ellos compran, ¡compran!
7. Sinceridad. La chica de la caja me dice: "¿desea donar sus centimos?"
¿Para quién?, le pregunto yo.
"Para los niños con VIH", responde ella.
Está bien, le confirmo tranquilo.
Salgo de la tienda, veo el ticket y no aparece nada de mi donación. ¿Qué ocurrió ahí?
Se les pasa la combi chicos de Vivanda y otros. Les queda esperar que los chilenos malogren Wong y entonces quizás alguien piense en ir a sus tiendas. Y luego piensen en regresar a los mercados y a las bodeguitas de la esquina, que están mejorando. ¿Han visto eso? Ahora hacen recargas para celulares y están por todas partes, muy a la mano con su teléfono en la puerta que con 20 céntimos llamas: "Ya llego, no se acaben todo".