Querida Lorena:
No he podido estar cerca para ver tu barriga crecer y ponerse redonda. Era como la cuarta vez que me decías que estabas embarazada, y por eso no te creía. Las primeras veces te divertías con mis reacciones. A un amigo se le cuentan ese tipo de cosas. Claro, de inmediato. Pero tú lo hacías para vacilarte, hasta cuando ya no podías seguir con la broma, te arrancabas de risa. Viajé a México y un día por el messenger me cuentas la noticia. Tuve que cruzar la información y sí, era cierto.
Gracias por mantenerme actualizado enviando fotos de tu embarazo. Y luego las primeras imágenes de Doménica, que se parece tanto a ti. O sea que está muy bella. Ya cuando nos volvamos a ver la tendrás en tus brazos, o jalándola de la mano. Espero que no sea mucho el tiempo que pase para que eso ocurra, y así Doménica no se sorprenda porque de pronto le salga un tío de la nada. Por ahí y le vas hablando de mí. Cuando nos conocimos en la Universidad, con las cajas Pinhole en la mano, ¿te acuerdas?, y luego nos hicimos tan amigos, conversando en medio de clases, siempre las bromas, a cada rato riendo. Cagándonos de risa. Y así era la vida tremenda. Eres importante para mí. Y te deseo lo mejor en el día de las madres.
Tuve que escribir esto y hacerlo público, porque te había prometido poner en mi blog un texto sobre tu embarazo. Pero Doménica se me adelantó y como dice Alondrilla "me fregué porque tendré que esperar a que La china salga en bola. Me llama mucho la atención este tema del embarazo. Te cuento que ayer estuve por primera vez en una sala llena de madres que dieron a luz y a todas les preguntaba: "Señora, explíqueme, por favor, qué se siente, cómo es tener a un ser humano en la barriga, explíquemelo, por favor, porque es algo que yo nunca podré vivir". Me dijeron, ya te imaginas, cantidad de lugares comunes, clichés, sólo una respuesta me pareció buena, pero por lo simple y lógica.
Ya sabes, háblale a la pequeña de su tío. También un abrazo para el gran Leo, un campeón. Cariños para las tremendas y tremendos de Los Tremendos de un tremendo.
No he podido estar cerca para ver tu barriga crecer y ponerse redonda. Era como la cuarta vez que me decías que estabas embarazada, y por eso no te creía. Las primeras veces te divertías con mis reacciones. A un amigo se le cuentan ese tipo de cosas. Claro, de inmediato. Pero tú lo hacías para vacilarte, hasta cuando ya no podías seguir con la broma, te arrancabas de risa. Viajé a México y un día por el messenger me cuentas la noticia. Tuve que cruzar la información y sí, era cierto.
Gracias por mantenerme actualizado enviando fotos de tu embarazo. Y luego las primeras imágenes de Doménica, que se parece tanto a ti. O sea que está muy bella. Ya cuando nos volvamos a ver la tendrás en tus brazos, o jalándola de la mano. Espero que no sea mucho el tiempo que pase para que eso ocurra, y así Doménica no se sorprenda porque de pronto le salga un tío de la nada. Por ahí y le vas hablando de mí. Cuando nos conocimos en la Universidad, con las cajas Pinhole en la mano, ¿te acuerdas?, y luego nos hicimos tan amigos, conversando en medio de clases, siempre las bromas, a cada rato riendo. Cagándonos de risa. Y así era la vida tremenda. Eres importante para mí. Y te deseo lo mejor en el día de las madres.
Tuve que escribir esto y hacerlo público, porque te había prometido poner en mi blog un texto sobre tu embarazo. Pero Doménica se me adelantó y como dice Alondrilla "me fregué porque tendré que esperar a que La china salga en bola. Me llama mucho la atención este tema del embarazo. Te cuento que ayer estuve por primera vez en una sala llena de madres que dieron a luz y a todas les preguntaba: "Señora, explíqueme, por favor, qué se siente, cómo es tener a un ser humano en la barriga, explíquemelo, por favor, porque es algo que yo nunca podré vivir". Me dijeron, ya te imaginas, cantidad de lugares comunes, clichés, sólo una respuesta me pareció buena, pero por lo simple y lógica.
Ya sabes, háblale a la pequeña de su tío. También un abrazo para el gran Leo, un campeón. Cariños para las tremendas y tremendos de Los Tremendos de un tremendo.
